Entradas

Nauseas

En manos de la "patria" bajo un casco de guerra se camufla la miseria, las botas llenas de lodo a su paso dejan una capa de ignominia que ensucia hasta la inocencia de una niña. ¿En quién creer? si en manos del "honor" está la injusticia, bajo sus promesas se disfraza la corrupción que viene del ser y se proyecta en un país de absurdos. Tristeza, dolor hasta el vientre, nauseas, nauseas, nauseas..

Tiempos de Pandemia

Los malabaristas de palabras escribirán  tonadas tristes, Los pintores harán cuadros para recordar el sentimiento de poner los pies desnudos en el pasto. Los bailarines danzarán dando formas a las montañas para que el hombre no olvide su espíritu guardián, Los cuartos estarán inundados de recuerdos congelados, una mirada del campo recobrará vida en una imagen quieta en la esquina de una pared solitaria, Serán los escritores y poetas quienes nos sacarán del tedio de los días y nos salvarán de la peste del insomnio. Nuestras lágrimas serán pintadas con una sutil pincelada, porque habremos llorado nuestra soledad, nuestros cuartos con muros blancos interminables y habremos enfrentado al más feroz de los enemigos, el miedo, antes apaciguado por el paso afanado de los días. Seremos otra vez un capricho del destino, una obra de arte en cada andar.
Mi pelo tiene vida propia. Entre mis crespos anidan colibries, encuentro cosas perdidas, algunas personas también, de vez en cuando una araña hace su casa allí. Cuando se entristece sus crespos se marchitan, a veces coquetean con el viento y les gusta la lluvia. Mis rizos son antigravitacionales, rebeldes, serios también, sonríen cuando les dejo sueltos por la vida, retienen olores de todo tipo y a en ocasiones me sirven de atarraya para pescar alguna idea furtiva, ideas de colores que en muy contadas ocasiones logran salir de esta maraña que tiene vida propia.
Quiero hablar y sentipensar con el corazón, pero el corazón se mantiene en su silenciosa coraza...

Buscándome

Buscándome en ti, me perdí...

Bosque

Susurra el viento como mensajero del cielo en el bosque andino. Entre los Andes el Cóndor alza sus alas elevándose como ícaro al sol, a su paso va dejando presagios. Y así como el cóndor, la vida se abre paso entre los parajes montañosos que guardan tesoros custodiados por guardianes, de alta y baja estatura; mensajeros aztecas, sembradores de semillas, guardianes de la tierra y el agua. El bosque, una suma de causas y efectos, una mano que se alza fuerte para ser frágil también.

Pequeñeces

¡ADVERTENCIA! Estas pequeñeces no son como escalones, no es necesario pisar el primero para subir el segundo...Tampoco responden al origen del mundo, ni resuelven una ecuación física. Incluso, las preguntas pueden causarle serios daños en su racionamiento lógico-paradójico. Si sufre de alguna " itis " aguda, absténgase de leer esto. En una dimensión paralela: ¿Quién se hace cargo de las medias huérfanas víctimas de la lavadora? ¿A dónde van las almas de los besos cuándo no nacen?  ¿Los abrazos perdidos tienen salvoconducto? ¿A dónde va el amor cuando se acaba? ¿Las luciérnagas son estrellas de tierra? ¿Los truenos son un alegato del cielo porque tiene hambre?