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Bailoteo

Nunca es tarde para regresar, para reencontrarse en el camino, para empezar a vibrar en el mismo campo de energía,  para compartir sonrisas y cantar sin cansancio, con la magia de transmutar el tiempo, de no mirar atrás. Soñar con seguir bailando, con que la sangre llama y el corazón acompaña su llamado, como el vibrante tambor que se convierte en calor.

Ausencias I

Te fuiste dejándome un amargo en la piel. Ahora, no soy más que mi condición de fantasma.
Un cuento que escribí hace algunos años... Ver Monólogo del Caos
Esta noche de invierno he destinado un ataúd para tu nombre. He preparado sigilosamente unas cuantas cosas que quisiera guardar. La arrogancia y la distancia las he envuelto cuidadosamente en un desteñido paño viejo, guardaré también, un poco de sal, dos botellas de mezcal, un poco de azafrán, unas cuantas palabras escritas con tinta invisible y un conjuro para olvidar. No he pensado para ti un epitafio que puede, aunque sea un poco, deshonrarte, así que solo escribiré tu nombre; indiferencia, con letras bajas para no recordarte nunca más.
Un vientre palpitante en el perchero.

Nacimiento-ILuminado

Porque muchos nacemos cada vez con su voz-pensamiento. Hoy la tierra recuerda su nacimiento iluminado por el vientre de la palabra. Restituciones Pretendo que todo lo perdido se convierta en poema. Las heridas como los huracanes tienen nombre. Y aunque ignoro por qué a mi alrededor nacen los abismos, desde el origen fui mancillado por la felicidad, por su cima inclemente. Las invasoras restas del recuerdo. La pugna de la raíz. La antigüedad del silencio... No pongo flores en el cementerio del sueño, pero continúo a pesar de todas las arenas movedizas del espíritu. La culpa que no te deja partir es el amor. Y ahora la niebla, la lluvia, la ausencia... El desequilibrio llamado belleza, la terrible orfandad de lo sagrado, la rosa ígnea que me guía en la desesperación... Sé que el camino terminará por encontrarme. Como todo lo que se hace visible para morir.   Gonzalo Márquez Cristo ...

Algunas apreciaciones de Héctor Abad sobre la escritura.

Aunque no soy muy amiga de las conversaciones impersonales, hoy tuve la oportunidad de darle buen uso a la web y participé en un chat que organizó la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano con , nada más y nada menos, Héctor Abad Faciolince escritor y periodista colombiano. Y bueno aquí algunas frases para reflexionar. "La explosión de la escritura"  U n escritor debe tener, ante todo, buen oído y buen gusto.Descifrar en el ruido del mundo, en el exceso de estímulos e historias, en las marejadas de frases, qué es lo que sirve o no: qué palabras combinadas tienen un contenido poético original, qué historia puede ser bonita, o interesante, o reveladora de un sitio, de una familia, o de la condición humana en general. Saber escribir es saber escoger lo que sirve y lo que no. E so de poner a todo el mundo a pensar igual, o a escribir igual, es un sueño de los dictadores, y una pesadilla de los que creen en teorías conspiratorias, y en que el ser humano es fácilmente prog...